El color blanco es la luz absoluta, acromático, contiene todos los colores del espectro electromagnético. Supone la claridad máxima, nubes de algodón, nieve limpia, radiante, resplandeciente. En la cultura occidental representa la pureza, la honestidad, la bondad, todo lo que es perfecto, el equilibrio, la armonía, la amplitud, la libertad, la paz simbolizada por la Paloma de Picasso. Anima al orden, el optimismo, la positividad, la claridad mental.
En arquitectura e interiorismo es el icono del minimalismo, símbolo de la simplicidad y la modernidad. Los profesionales más prestigiosos se han rendido a sus pies. Todos hemos pintado las paredes de blanco, cocinas blancas, muebles blancos, la claridad inunda también nuestras casas.
En la moda el color blanco siempre es tendencia, combina perfectamente con cualquier otro color aportando luminosidad y frescura por lo que es ideal para vestir en verano. También nos otorga un estilo elegante y exquisito. Posee además una fascinante dualidad: el evocador toque lencero en blusas o vestidos vaporosos, la modernidad más absoluta en trajes o vestidos asimétricos.
Un mención especial merece el “Estilo Ibicenco”, nacido en la Ibiza de los años 70 de la mano del espíritu hippie, representa la libertad (Moda Adlib viene del latín “Ad Libitum”). Y nada mejor que el blanco para reflejar ese sentimiento de libertad, el sentido de la vida natural, auténtico, desenfadado, abierto. Tejidos naturales, bordados, encajes en perfecta sintonía con la luz absoluta de Ibiza, el blanco perfecto.

