La Puerta del Sol es una de las plazas más importantes de Madrid, emblema de la capital. De forma semicircular, cruce de caminos, de ella parten diez calles, como la famosa calle de Alcalá o la calle Mayor. Además aquí está el kilómetro cero, origen de las seis carreteras radiales de la red nacional de carreteras.
Históricamente desde el siglo XVI fue una de las puertas de entrada a la ciudad, con la fuente de la Mariblanca en medio. Rodeada de iglesias, conventos y posadas, después de hoteles y cafés literarios, todo desaparecido con el tiempo. Únicamente han quedado la famosa pastelería la Mallorquina, el comercio de abanicos Casa de Diego y el edificio de la Real Casa de Correos del siglo XVIII presidiendo la plaza pero convertido en sede de la Presidencia de la Comunidad, con el reloj de las campanadas de fin de año en lo más alto.
Centro de la vida cultural, social y política española, por sus empedradas aceras transitaron Rubén Darío, Valle Inclán o Pablo Iglesias, reyes, clérigos, mendigos, comerciantes, chismosos, literatos, eruditos, músicos, trileros, nobles o vendedores de lotería, todos juntos en una peculiar combinación que ha sido retratada en una variedad de obras literarias, como la sin par “Luces de Bohemia”. También ha visto nacer repúblicas, soportado guerras, atentados, dictaduras, protestas, manifestaciones y ha sido origen de movimientos sociales como el famoso 15M.
En la actualidad la Puerta del Sol es un punto de encuentro tanto de madrileños como de turistas, siempre llena de gente de diferentes culturas, animada y colorida. Y es además el lugar donde cada 31 de diciembre desde hace más de 100 años se celebran las campanadas de fin de año, retransmitidas desde 1962 por Televisión Española a todo el país.
En definitiva, merece la pena recorrer esta plaza extraordinaria con tan larga historia, con tan bello nombre ¡la Puerta del Sol!
Real Casa de Correos
El edificio histórico más antiguo de la Puerta del Sol es la Real Casa de Correos; actualmente desde 1985 es la sede de la Presidencia del Gobierno de la Comunidad de Madrid.
El edificio fue construido en estilo neoclásico entre 1760 y 1768 bajo el reinado de Carlos III en un lugar central al sur de la Puerta del Sol, tras derribar dos manzanas de casas viejas. Su destino inicial era ser la sede del servicio de correos que en ese momento estaba en plena expansión, pero después de unos años pasó a ser la sede del Ministerio de la Gobernación y posteriormente Dirección General de Seguridad, lo que le quitó gran parte de su prestigio por las historias que circulaban a su alrededor.
Al ser profundamente rehabilitado en 1998 para uso de la Comunidad de Madrid ha recobrado toda su importancia y hoy en día vuelve a ser objetivo predilecto de las fotos de los turistas, sobre todo desde que en 2018 se hicieran las últimas reparaciones.
Aunque no está abierto al público para visitas hay varias ocasiones en las que se puede entrar, como en navidades para ver el belén que instala la Asociación de Belenistas de Madrid, en las exposiciones temporales que se suelen organizar de vez en cuando o en otros actos culturales. Además el 2 de mayo de cada año con motivo del Día de la Comunidad se realiza un acto institucional en la puerta principal.
Dos son los puntos más icónicos relacionados con este edificio: el reloj situado en la torre y la placa del kilómetro cero a sus pies.
En 1866 se construyó una pequeña torre para instalar un reloj que fue regalo del relojero Losada con el fin de sustituir a otro más antiguo que nunca funcionó bien. Fue inaugurado el día del cumpleaños de la reina Isabel II y pronto se hizo popular. Poco tiempo después los madrileños empezaron a celebrar el fin de año con el sonido de sus doce campanadas.
Por su parte en 1950 se instaló una placa en la acera frente a la puerta para marcar el kilómetro cero de las carreteras nacionales radiales herederas de los antiguos itinerarios de postas de 1720. Posteriormente debido a su deterioro se renovó la placa en 2009 aprovechando las obras de la plaza; es la que actualmente podemos ver y hacernos una foto con nuestro pie de recuerdo.
Casa Cordero
Construida en 1842 en el solar que había ocupado un antiguo convento en el número uno de la calle Mayor, a su dueño parece ser que le tocó la lotería de Navidad y decidió dedicar el dinero del premio a encargar este edificio.
En un principio en la Casa Cordero había solo viviendas, después en sus bajos abrió una famosa fonda llamada La Vizcaína en la que se alojó Hans Christian Andersen, más tarde un Gran Bazar, un café literario, la primera central telefónica comercial, hoy en día tenemos restaurantes de comida rápida de acuerdo con los nuevos tiempos.
Puntos de interés
Antiguamente había una fuente en la Puerta del Sol coronada por una estatua conocida por los madrileños como la Mariblanca. Cuando se quitó la fuente la estatua viajó por varios puntos de la ciudad hasta terminar una copia hoy en día al principio de la calle Arenal.
También la estatua del Oso y el Madroño, símbolo de Madrid, ha tenido varias ubicaciones en la plaza hasta volver al principio de la calle de Alcalá.
Lo mismo que la estatua ecuestre de Carlos III, que ha terminado en el centro de la plaza después de una consulta popular para decidir dónde ponerla.
Incluso el cartel luminoso del Tío Pepe, salvado también por iniciativa popular, pasó del edificio del antiguo hotel París a estar frente a la Casa de Correos, ya que Apple no lo quiso mantener en su tejado.
Y es que la Puerta del Sol es desde su inicio en el siglo XVI un cruce de caminos, símbolo del movimiento constante, gente que viene y va, también bajo tierra con la construcción del más moderno intercambiador de metro en el subsuelo, que emerge como un iglú para transportarnos por toda la ciudad.




