El Museo del Romanticismo está situado inesperadamente en una de las zonas con más marcha de Madrid hoy en día, Alonso Martínez; muy cerca están Chueca y Malasaña, iconos de la movida madrileña.
El edificio es un palacete de estilo neoclásico construido en el siglo XVIII como residencia privada de una familia noble hasta que en 1924 se inaugura el museo gracias a la iniciativa del Marqués de la Vega-Inclán; poco tiempo después en 1927 es adquirido por el Estado. A lo largo de los años ha ido pasando por diversas fases de rehabilitación y restauración hasta el año 2001 cuando, además de intervenir en el edificio en sí mismo en profundidad, también se realizó un nuevo plan museográfico más moderno, reabriendo sus puertas en 2009 completamente remodelado.
La Colección
El museo se inició contando con el respaldo del rey Alfonso XIII a partir de la colección personal que había reunido el marqués a lo largo de toda su vida, e incluía todo tipo de objetos de artes decorativas, pintura, escultura, mobiliario, instrumentos musicales, utensilios, indumentaria, joyería, abanicos, documentos, fotografías.
En la actualidad es una casa museo que ofrece una visión del arte, la época, la vida cotidiana y las costumbres de las clases acomodadas durante el Romanticismo en España, periodo que comprende desde 1833 hasta 1868, uno de los más breves e interesantes de nuestra historia a nivel artístico, literario, político e intelectual.
Además de la colección permanente tiene salas para exposiciones temporales u otras actividades, como recitales, conciertos y conferencias, encaminadas a convenir el museo en un referente cultural. Y finalmente no hay que olvidar el Café del Jardín del Magnolio, donde se puede tomar un café con tarta casera al estilo románico.





