La leyenda del limonero

«Cuenta una antigua leyenda que en un lejano país de Oriente una bella princesa se enamoró de un pobre maestro de escuela. El muchacho tenía el don de transmitir la sabiduría a través de la palabra y juntos pasaban horas hablando de todo lo que puede inquietar a una mente despierta como la que poseía la princesa.

Pero a veces la inteligencia no es admirada por los que carecen de ella, sino más bien despierta la envidia de los tontos, y un triste día la noticia le llegó al rey, que airado mandó desterrar al joven maestro.

La dulce princesa llena de tristeza se volvió un ser duro y áspero como la corteza de un árbol, brotando continuamente lágrimas tan agrias que, bajando como ríos de agua hasta sus pies, un día la convirtieron en limonero.»

Carmen Romero