En Madrid hay un buen número de parques y jardines, verdaderos tesoros naturales para los madrileños. Por cualquier rincón podemos encontrar un parquecito de barrio o un pequeño jardín. Con más del 55% de sus calles arboladas, Madrid es una de las ciudades con más árboles del mundo.
También cuenta con la grandiosa Casa de Campo que da oxígeno a la famosa “boina” de contaminación, el histórico Parque de El Retiro tan conocido por los madrileños como por los turistas, el Real Jardín Botánico vecino del Museo del Prado, el moderno Parque Juan Carlos I o el larguísimo Madrid Río, los jardines de las Vistillas, del Templo de Debod, de Sabatini, el Campo del Moro.
Pero hay otros pequeños jardines escondidos, llenos de encanto, de magia, de historias, que pasan desapercibidos, como el Jardín de El Capricho, el Jardín del Príncipe de Anglona, el Jardín del Museo Sorolla, el Jardín del Museo del Romanticismo, el Jardín del Museo Lázaro Galdiano, el Jardín del Museo Cerralbo, el Jardín del Palacio de Linares, el Olivar de Castillejo, el Huerto de las Monjas, la Huerta de la Partida, la Quinta de los Molinos, la Quinta de Torre Arias, la Quinta Fuente del Berro, la Rosaleda del Parque del Oeste, el Jardín del Museo Reina Sofía, el Jardín de la Casa Árabe, el Jardín de la Casa-Museo Lope de Vega, la Daleida de San Francisco, los jardines de la Universidad Complutense y muchos más, jardines secretos que quieren ser descubiertos ¿te los vas a perder?
